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Bestiario de los números en el Camino de Santiago


El "Uno" es el numero de la unidad y el principio creador.

EL "Dos" es numero de la ambivalencia y conflicto. La dualidad de la condición humana en su lucha entre bien y mal.

El "Tres" es el número de lo celestial y de la Santísima Trinidad. 

El "Cuatro" es el número de lo terrenal.

El "Seis" es el número reservado al diablo.

El "Siete" es el numero de la creación. Un número mágico, la suma del ciclo completo de lo terrestre (Cuatro) y lo celestial (Tres)

El "Ocho" es el símbolo de la regeneración. Se esculpía en las cenefas de numerosas pilas bautismales. 

El "Doce" es el símbolo de Cristo como Cronocrátor, dominador del tiempo (12 meses del año). La Jerusalén Celeste tenia 12 puertas y 12 eran los Apóstoles. Representa el orden cósmico.

Bestiario fantástico en el Camino de Santiago



Con frecuencia, podemos ver:

Grifos: Son animales imaginarios con cabeza y alas de águila y con cuerpo de león, se encuentran frecuentemente como guardianes en las entradas de las iglesias.





Dragones: Son los genuinos enemigos de Dios y el hombre. Se suelen representar como ave con cabeza de perro con grandes ojos, cuencas profundas, con orejas puntiagudas, alargadas fauces amenazantes, cola de serpiente y pezuñas.



Basiliscos: Son los encargados de transportar las almas de los condenados al infierno. Se suelen representar como una cabeza monstruosa con cresta de gallo y cuerpo y cola de serpiente.


Arpías: Símbolo de Maldad, lujuria y envidia .Se representan con un cuerpo de rapaz, busto femenino y cola de serpiente.


Hermosas arpías representadas en un capitel del claustro bajo
 del Monasterio de Santo Domingo de Silos, Burgos.

Sirena: Simboliza la seducción y entrega a los placeres carnales Se representa como un cuerpo femenino y se sustituyen las piernas por una cola de pez.


Centauros: Tienen cabeza y tronco humanos (masculinos) y el resto de caballo o equino. En algunos casos el cuerpo es de asno (llamado, entonces, onocentauro).

Simbolizan la brutalidad de las pasiones y la lujuria. Con frecuencia se les representa con arco y flecha (sagitarios) disparando a sirenas.




Anfisbena: Es de aspecto similar al dragón, pero la anfisbena tiene dos cabezas. Es decir, su cola es rematada por una pequeña cabeza de serpiente.



Suele representarse en lucha con animales o atrapando a hombres. Para ello usa simultáneamente sus dos mortales bocas. Como en el caso de la serpiente y el dragón, es un animal maléfico, demoníaco.

Fuentes: www.arteguias.com y www.elcaminoasantiago.com

Bestiario real en el Camino de Santiago

En el Bestiario real podemos ver con frecuencia, ciertos animales:

Representantes del bien o de Dios

Aves: Se esculpen para comparar con el alma, por sus posibilidades de volar y ascender y alejándose de lo terrenal en busca del Cielo.



Aves picando sus patas: Significando la potencialidad de poder despegar de la tierra para alcanzar el Cielo.



Cigüeña, por ser monógama y comer serpientes: Se vincula con la natalidad y es ave de buen agüero y pacifica.

Águila: Por su rapidez, fuerza y nobleza.


León: Por su fuerza y fiereza, se le representa como guardián de templos y virtudes. 
Una variedad muy interesante de la representación de animales guardianes del templo es la de los leones andrófagos, cuya más genuina representación se encuentra en la puerta navarra de Artaiz. En este caso, además, se simboliza con ello la muerte iniciática que supone el paso de toda puerta sagrada.



Representantes del mal o del diablo

Serpiente, símbolo por antonomasia del pecado y del demonio. Recordar que la serpiente engaño a Eva.

Mono. La imagen grotesca del hombre.

Conejo. la imagen de la fornicación, lujuria y fertilidad.

Cerdo. Asociado con la lujuria, pereza y gula.

Macho cabrío. La mismísima imagen del diablo y la lujuria.


Representantes del conocimiento:

Oca, ánsar, ganso. Transmisores a los humanos de la sabiduría sagrada.


Bestiario en el Camino de Santiago


Los orígenes del Bestiario se remontan a la Cultura Bizantina y representaban animales reales o figurados como expresión de la dualidad: Virtud o maldad , Dios o el diablo.


El Arte Románico, incorporo estas tendencias. Habida cuenta, en El Camino de Santiago, nos encontramos la mejor muestra de Arte Románico y por tanto veremos con asiduidad, estas figuras de dualidad en capiteles, canecillos y tímpanos.

En esta época, la información se trasmitía, básicamente de forma oral. La tendencia a la tergiversación de la información, genera: Leyendas, Monstruos imaginarios cargados de virtudes o maldades, héroes, guerreros invencibles y malvados, santos milagrosos...

Los poderes fácticos de los Reinos, Condados e Iglesia, usaban esa información para atemorizar y subyugar a la plebe. Los escultores de estas iglesias son gente popular que recibe esta cultura y la expresa en sus obras.

El bestiario puede ser real o imaginario. El primero usara la figura de animales como representación de la Dualidad. El imaginario, realizado como una combinación de diferentes partes animales, a fin de realzar la sus virtudes o maldades, usando la lucha y devoramiento de humanos, todo ello para producir efectos intimidatorios sobre el pueblo.

Quizás, es el bestiario fantástico, el motivo escultórico que más interés genera entre nosotros y el que mayor efecto de intimidación provocaría en el hombre medieval. Generado por combinación de partes de animales diferentes, su estampa, en ocasiones atroz, se reforzaba mediante lucha con hombres indefensos, con el objetivo de conmover para renegar del pecado.

Los Concheiros de Compostela: Leyenda santiaguista de las conchas.


En una fecha que no podemos precisar, aunque, desde luego, posterior a la edición del Liber Sancti Jacobi, que representa el Códice Calixtino, se contó un milagro para explicar el origen de la significación jacobea de las conchas. Se dijo que un príncipe, hundido en el mar por su caballo desbocado, emergió todo cubierto de conchas. Un antiguo breviario de Oviedo incluye en un himno de Santiago, citado por López Ferreiro, los versos siguientes: 

"Cunctis mare cernentibus
Natus Regis submergitur
Sed a profundo ducitur 
Totus plenus conchibilius"

El milagro se debía narrar ya en la Edad Media, puesto que lo encontraron interpolado en el libro segundo de la versión que Fray Luis de Azcona hizo del Liber Sancti Jacobi en 1532. Los historiadores gallegos del Apóstol, Oxea, Castellá, Erce Ximenez, así como Huerta y el licenciado Molina, en su Descripción del Reino de Galicia, se complacen en narrarlo y los genealogistas se sirvieron de el para ilustrar la estirpe de familias en cuyos escudos figuraban veneras.



Los Concheiros de Compostela. 

Sin que desapareciera la costumbre de llevar los peregrinos conchas naturales cosidas a sus ropas, ya en el siglo XII hubieron de empezar a fabricarse conchas en metal, plomo y estaño, principalmente, que se vendían a los peregrinos, siendo posible que a ellas y no a las naturales fuere a las que aludiese la Guía del Liber Sancti Jacobi como en venta en el paraíso compostelano. Desde luego a fines del siglo XII la costumbre se había generalizado y las conchas de metal se vendían en puestos y por vendedores ambulantes, ya que en 1200 el arzobispo Suárez de Deza consideró el asunto bastante importante para reivindicar frente a los concheros el derecho exclusivo de su iglesia para autorizar la venta de las mismas, otorgando una ordenanza en la cual se permitía a aquellos seguir manteniendo sus puestos, que ellos alegaban haber comprado o heredado reconociendo el derecho de monopolio por parte de la iglesia, de cuya propiedad habían de ser los puestos (vices), que no debían pasar de ciento y de los que veintiocho habían de ser administrados por ella. Los demás eran arrendados a los concheros por treinta años, mediante el pago de la renta anual de un maravedí por la peregrinación de Pascua y medio por la de San Miguel. A los treinta años, durante los cuales el conchero podía poner pleito a la iglesia sin que ésta en ningún concepto pudiera elevar la renta citada.

Las conchas en la iconografía.
 
Los documentos gráficos nos muestran las conchas adornando las partes más variadas de la indumentaria de los peregrinos y de Santiago representado como tal. La más frecuente y constante sea en la esportilla y después en el sombrero; pero también aparecen en el manto o esclavina en número múltiple, adornando el delantero y la espalda. 



En el pórtico meridional de Chartes decoran la banderola o correa de que pende la escarcela que sirve de atributo a Santiago. En el sombrero, lo más frecuente es encontrarla en el medio del ala, levantada por delante; en tiempo más recientes lleva a los lados, encuadrándola, dos parejas de bordoncillos cruzados, e incluso otras conchas de caracoles marinos, costumbre ya que debía existir en el siglo XV, puesto que el arcipreste de Hita, cuando pinta a Doña Cuaresma vestida de peregrinan no deja de mencionar su Grande sombrero redondo con mucha concha marina.

Por este mismo tiempo, y aun en siglo anterior, debieron de labrarse algunas de las conchas de azabache que conserva el museo de Valencia de Don Juan, talladas en sus dos caras por imágenes piadosas y con agujeros para coserlas o colgarlas. Arnol von Harff, que al final del siglo XV menciona la venta de conchas y la costumbre de que los peregrinos las comprasen y las sujetasen a sus sombreros, no dice nada de la materia que estaban hechas. Que eran de metal comunmente, lo indica el verbo cudere " acuñar " que usan los Papas en sus bulas; y en su mayoría serían de metal común, plomo o estaño. Al adquirir pujanza el gremio de azabacheros y refundirse en él el antiguo de concheros, debió heredar también la venta de las conchas o veneras, ya que estas aparecen mencionadas en las Ordenanzas e Inventarios desde el siglo XV, pudiendo decir Osma, con gráfica frase, que " la tienda del azabachero sería en la primera mitad del siglo XV algo así como Bazar X del romero, y su privilegio trascendería, de hecho, cuando no de derecho a exclusiva de expedición de todo aquello que a título de recuerdo quisiera llevarse de Santiago. En inventarios del siglo XVI se mencionan conchas o veneras de alambre (cobre ) y de estaño blanco y dorado, pero en ninguno de ellos de plomo, suponiendo Osma que habrá que identificar con éstas los " Santiagos y conchas de corps ", que con otros de "pregos " figuran en los inventarios por cientos y millares, como incluídos en el " género bastardo ".


Texto: Las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Vol I.  Luis Vázquez de Parga, José Mª. Lacarra, Juan Uría Ríu.

Pablito de Azqueta, Pablito el de las varas.




¿Qué es un bordón? 

El bordón es una madera tradicionalmente de avellana o castaño que los peregrinos usan como apoyo para caminar. Actualmente, muchos peregrinos han sustituido la tradicional vara por palos de trekking parecidos a los bastones de esquiar pero los más conservadores siguen prefiriendo el bordón para darle un toque “más peregrino”.


¿Para qué sirve?
El bordón tiene muchos usos. Intentaré reflejar muchos de ellos pero antes de nada debes tener en cuenta que no a todo el mundo le gusta caminar con bordón, es un tema personal y tu como peregrino tienes que buscar la máxima comodidad en todo momento. Algunas de estas utilidades son aportaciones de los miembros de nuestra comunidad en facebook a la que te invito a unirte.El bordón sirve para caminar y cuidar tus rodillas. Suele ser muy útil, en especial, para las bajadas ya que las rodillas no se cargan tanto con el peso.Tradicionalmente, tenía la utilidad de protegerte de los peligros del camino. Aunque ahora, el camino es un lugar seguro siempre puede ser útil el bordón para ahuyentar a los perros u otros animales que te encuentres.Otro uso importante del bordón es que te identifica inmediatamente como peregrino.Ayuda mucho a marcar el ritmo del paso y equilibra el peso de la mochilaMuy útil en los lugares de difícil acceso como en el barro, etc. existen muchos otros usos secundarios.

¿Qué características tiene que tener un buen bordón? ¿Y dónde conseguirlo?
Hay varias formas para hacerse con un buen bordón. La primera es adentrarte en el bosque y hacerte con uno. La segunda es comprarlo en las muchas tiendas que lo venden a lo largo de la ruta. Y la tercera, la más entrañable, la más auténtica, es pasar a saludar a Pablito, Pablito de Azqueta, Pablito el de las varas.El tramo navarro del Camino no podría entenderse sin la presencia de este hombre que pasa de los setenta años y que espera en el campo o junto a su casa de Azqueta -siete kilómetros después de Estella- a que pasen los caminantes. Te saluda, te invita a pasar a su casa a tomar un café y te regala una vara. Una a tu medida. Él sabe. Prueba con una y con otra hasta dar con la que mejor vaya con tu altura y constitución.Pablito atiende cada año a miles de peregrinos. Según sus cálculos, ha entregado ya más de 25.000 varas. Él mismo se ocupa de cortarlas en los bosques de Belate, aunque ahora, por eso de la edad, recurre a sus sobrinos para que le echen una mano. Elige las mejores varas de avellano, una madera flexible y recia al mismo tiempo. A cambio, no pide nada, pero por el cariño con el que enseña las postales y fotos que le envían los caminantes, se adivina que agradece una postal al llegar a Compostela.

¿Bordón o bastón extensible..? 
Hay quien se ha pasado a los bastones extensibles que se pueden comprar en las tiendas de deportes. Los he probado y me gustan para pequeñas travesías de montaña, para paseos abruptos donde necesitas un punto de apoyo, pero para el Camino nada como el bordón tradicional. Lo que más me gusta de ellos es su altura. Deben medir al menos un par de palmos más que el peregrino. De ese modo puedes sujetarlo mucho más arriba que un bastón extensible, logrando una postura erguida. La espalda sufre mucho menos al no ir encorvada bajo el peso de la mochila. Además, el cálido tacto de la madera no es comparable al plástico de los bastones extensibles; y son muchas horas cada día con el bordón en la mano. ¿Y qué me decís del rítmico sonido del bordón en el suelo del camino?

Y vosotros, ¿Qué preferís Bordón o Bastón?

Cruz cátara, de Oc o de Occitania


El catarismo es la doctrina de los cátaros (o albigenses), un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII en tierras del Mediodía francés, especialmente el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón.

Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca.

En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.

Lápidas en el cementerio de Sta María de Adina, en Iria Flavia (Padrón, A Coruña): Otras patas de oca.


Pata de oca simple

Pata de oca doble

"Dicen que en Iria Flavia nació Prisciliano, aquel sacerdote que pretendía armonizar las viejas creencias célticas con el naciente cristianismo, por lo cual fue declarado hereje y “santamente” ajusticiado. Iria fue también el lugar donde, según la tradición, arribó el navío que transportaba el cadáver del apóstol Santiago. En su iglesia de Nuestra Señora de Adina estuvo la sede episcopal, antes de trasladarse a Compostela. Y en su cementerio aparecieron numerosos sarcófagos, suevos y visigodos, ss.V-VIII, en cuyas tapas figuran relieves, en “Y”, que los arqueólogos definen como “de estola” y “doble estola”.
Aunque, entre ellos, hay otros con un relieve más enigmático. Son los que muestran una “Pata de Oca”, sencilla o doble. Es decir, hablando con exactitud, la “runa de la vida”. Un signo de los pueblos germánicos y nórdicos, incorporado a la escritura gótica creada por el obispo Wulfila, s.IV, para difundir las Escrituras en la lengua de los godos.
Signo muy apropiado, para los sarcófagos de fieles que esperan renacer. Pero símbolo, también muy adecuado, para los Compañeros Constructores, peregrinos siempre en pos del conocimiento, marcados con este sello como hijos de la Madre Oca.

Templo parroquial, s.XII, Revilla de Santullán (Palencia).
Graffiti de peregrino medieval, Cruz de Oc con brazos en "pata de oca".

Entre éstos sarcófagos gallegos, suevo-visigóticos, y el crucifijo gótico de Puente la Reina (Navarra), se extiende un largo camino, el “Camino”. Que, muchos, anduvieron simplemente con sus pies y, otros, con su Pata de Oca... Algunos, incluso, dejaron constancia de ello sobre los sillares de los templos, grabando cruces de Oc, del país de Oc, con los cuatro brazos en forma de “pata de oca”."  (http://laberintoromanico.blogspot.com)


El Cristo del Amparo (otra pata de oca) cautiva a Carrión de los Condes (Palencia)

Un buen número de fieles participaron en la procesión, junto a la talla del siglo XIV · La devoción hacia la imagen parte de la leyenda que le atribuye la salvación de los carrioneses de la peste.

http://www.diariopalentino.es/. 19 de abril de 2011
Carrión de los Condes acogió (ayer) la Procesión del Santo Cristo del Amparo. Como es habitual, la procesión fue organizada por la Cofradía del Santo Cristo del Amparo, que estuvo acompañada de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Cofradía del Dulce Nombre de Jesús.

La Ciudad de Carrión de los Condes le tiene una gran devoción a este Cristo; un Cristo renano que trajo un peregrino en su carro allá por el siglo XIV cuando recorría el Camino de Santiago, ya que la leyenda le atribuye la salvación de los habitantes de la peste.


De hecho, su popular canción dice así:
«La peste merecimos por nuestra ingratitud
Señor hoy te pedimos perdón, vida y salud».

La procesión partió de la iglesia de Santa María para recorrer las principales calles de la localidad. Al final en el pórtico de Santa María se cantó la canción "La Peste".

Por otro lado, hoy se celebrará en Carrión de los Condes la Procesión del Ecce Homo (21,00 horas). Es tradicional en esta procesión de Martes Santo que la Coral Carrionesa cante el Miserere y el Stabat Mater cuando la imagen del Cristo alcanza el pórtico de la iglesia de Santiago.  

El Cristo de Puente la Reina (Navarra)
y su evidente relación con la pata de oca

Ritual en la Cruz de Ferro


La Cruz de Hierro, o de Fierro en asturiano y leonés, se encuentra situada en los Montes de León a pocos kilómetros del pueblecito de Foncebadón. Es uno de los puntos más significativos del Camino de Santiago por separar las comarcas de Astorga y el Bierzo y además por contar con una notable importancia simbólica.
Hay una importante tradición respecto a la Cruz de Hierro que incluye un ritual que muchos de los peregrinos suelen cumplir. Se trata de transportar una piedra, de un tamaño proporcional al de los pecados de los que se quieran liberar desde el punto de partida del Camino hasta la Cruz de Hierro, y una vez allí depositarla en el montículo que la sostiene, lo que simboliza liberarse de esos pecados a través del sacrificio que supuso cargar con esa piedra.
Otras personas, además o en vez de la piedra, depositan objetos personales a los pies de la cruz, lo que le proporciona un aspecto entre pintoresco y místico.


Oración ante la Cruz de Ferro (Foncebadón)


"Señor, que esta piedra que arrojo a los pies de la Cruz Salvadora, símbolo del esfuerzo de mi peregrinación, sea la que, llegado el instante en que se juzguen los actos de mi vida, sirva para inclinar la balanza a favor de mis buenas obras. Así sea. Amén."

Cómo obtener la Credencial del Peregrino antes de comenzar el Camino

Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Málaga
Librería “Mapas y Compañía” C/ Fajardo 4 29005
Teléfono: Tel. 952 608 815
E_mail: f.medina000@recol.es


Cómo obtener la Credencial del Peregrino una vez comenzado el Camino


A CONTINUACIÓN TE FACILITAMOS LA RELACIÓN DE LUGARES QUE HABITUALMENTE ENTREGAN LA CREDENCIAL AL PEREGRINO EN EL MISMO CAMINO FRANCÉS Y/O ARAGONÉS:

RONCESVALLES - Oficina del peregrino.

CANFRANC - Oficina de turismo de Canfranc Estación (Torre de Fusileros, situada entre Canfranc Estación y Canfranc Pueblo).

JACA -Iglesia de Santiago.

LARRASOAÑA - Albergue Municipal de Peregrinos (D. Santiago Zubiri).

PAMPLONA - Albergue de peregrinos - La Universidad de Navarra también las distribuye en el punto de información que tiene en el Edificio Central del campus universitario.

PUENTE LA REINA - Albergue de peregrinos.

ESTELLA - Albergue de peregrinos.

LOGROÑO - Albergue Municipal de peregrinos.

SANTO DOMINGO DE LA CALZADA - Albergue de peregrinos de la Cofradía del Santo.

BURGOS - Albergue de peregrinos (Asociación de amigos del Camino de Burgos).

FRÓMISTA - Oficina del peregrino (Monasterio de San Zoilo).

SAHAGÚN - Albergue de peregrinos.

LEÓN - Albergue de peregrinos.

ASTORGA - Albergue de peregrinos.

MOLINASECA - Albergue de peregrinos (Alfredo).

PONFERRADA - Albergue de peregrinos.

VILLAFRANCA DEL BIERZO - Albergue de peregrinos AVE FÉNIX (Jato).

O CEBREIRO - Albergue de peregrinos.

SAMOS - Albergue del Monasterio.

SARRIA - Albergue de peregrinos.

PORTOMARÍN - Albergue de peregrinos.

La Cruz de Ferro de Santa Colomba de Somoza


La Cruz de Ferro (Cruz de Hierro en castellano, Cruz de Fierro en leonés) es un crucero en pleno Camino de Santiago situado entre las localidades de Foncebadón y Manjarín, pertenecientes al municipio de Santa Colomba de Somoza (León, Castilla y León, España)

Características:
Está formada por un poste de madera de unos cinco metros de alto coronado por una cruz de hierro, réplica de la original conservada en el Museo de los Caminos de Astorga. En los últimos años todo el conjunto sufrió varias agresiones, siendo cortado el poste y sustraída la cruz.


En su base, con el paso de los años, se ha ido formando un montículo. Una leyenda cuenta que cuando se construyó la Catedral de Santiago de Compostela se pidió a los peregrinos que contribuyeran trayendo piedra. En todo caso, la tradición es lanzar una piedra, traída del lugar de origen del peregrino, de espaldas a la cruz para simbolizar que se ha dejado atrás el puerto.


Historia y tradición:
Sobre el origen de la cruz hay varias teorías: pudo ser erigida con el fin de señalar el Camino cuando las frecuentes nevadas lo ocultan a la vista. Asimismo, su origen puede encontrarse en época romana, en los hitos que marcaban la separación de dos circunscripciones territoriales, mientras que para otros se trata de un amontonamiento de guijarros, llamados Montes de Mercurio, que desde época celta erigían los caminantes en lugares estratégicos de los caminos y que luego se cristianizaron con cruces.
En este caso, la costumbre se cristianizaría tras ser colocada la cruz a principios del siglo XI por Gaucelmo, abad de la alberguería de Foncebadón y Manjarín. Más adelante serían los segadores gallegos en su camino por estas tierras leonesas hacia Castilla, a donde iban a trabajar, los que continuarían con la tradición depositando una piedra a su paso, llamándolo por entonces Cruz de Ferro.

En 1982 fue construida junto a la Cruz una capilla dedicada al apóstol Santiago, y desde hace unos años, el Centro Gallego de Ponferrada celebra la festividad de Santiago con una romería en el lugar que congrega a cientos de personas.

A Cruz dos Farrapos (La cruz de los harapos)

A CRUZ DOS FARRAPOS

“Oh, Cruz dos farrapos,
vella e ferruxenta,
agocha a miña alma,
escura e desfeita
”.


(Dos=de los. Farrapos=harapos. Vella=vieja. Ferruxenta=llena de ferruxe, óxido. Agocha=arropa. Miña=mi. Escura=oscura. Desfeita=deshecha.)


Remontémonos a tiempos medievales, tiempos en los que apareció y se construyó Europa. Es incierto datar con exactitud el nacimiento de la peregrinación a Compostela, pero, según los historiadores, el definitivo espaldarazo que hace del Camino de Santiago la gran ruta de peregrinación es la concesión en el siglo XII, desde Roma, de los Años Santos Compostelanos, con la posibilidad de que los peregrinos obtuvieran la indulgencia plenaria. Como curiosidad, es anterior al Año Santo Romano, que se instauró en 1300.


En cuanto los peregrinos entraban en Santiago, acudían a la catedral y saludaban al Apóstol, dándole gracias por haberles permitido llegar y, de inmediato, se dirigían al tejado de la cabecera de la catedral, todo él protegido por una balaustrada, donde se encontraba ─se encuentra─ la CRUZ DOS FARRAPOS. Allí, sobre la girola o deambulatorio, espacio que rodea al altar mayor por donde podían transitar los fieles devotos de las reliquias que allí se atesoraban, y característico de la arquitectura románica, existe todavía un pilón-pira, presidido por la CRUZ DE LOS FARRAPOS.


La cruz es de cobre, de unos dos metros de altura, y está incrustada en un bloque de piedra en forma de cordero. Como he dicho, al lado había ─hay─ un pilón donde los peregrinos llegados hasta allí dejaban sus viejas ropas y las sustituían por otras nuevas y limpias facilitadas por el cabildo. En un acto entre ritual e higiénico procedían a quemarlas en la pira, a los pies de la cruz como signo de renuncia a su vida anterior y de inicio de una vida nueva. La piedra permanece calcinada todavía.
No se sabe con certeza el origen de esa práctica, aunque ya se tiene constancia de su existencia en el siglo XVI. Tras la desaparición de la costumbre, la CRUZ DOS FARRAPOS quedó abandonada en medio del tejado. José María Máiz Togores

"Ultreia": Buen Camino


Ultreia (del latín ultra -más allá- y eia -interjección para mover-) es un saludo entre peregrinos del Camino de Santiago. También sirve para animarse unos a otros en sus jornadas a pie (o en caballo o bicicleta) por los Caminos a Santiago. Viene a significar "Vamos más allá", "Vaya adelante", "Date prisa, sigue adelante" (hacia Santiago de Compostela).

Este saludo jacobeo se tomó del Codex Calixtinus. En él aparece la frase "Ultre ia Et Sus eia! Deus adjuva nos!" ("¡Vamos más allá y vamos más arriba! ¡Dios ayúdanos!").

Parece ser que antiguamente los peregrinos se saludaban diciendo "Ultreia, suseia, Santiago" ("Ánimo, que más allá, más arriba, está Santiago"). También se ha sugerido que cuando un peregrino saludaba a otro diciéndole "Ultreia" ("Vamos más allá") el otro le respondía con "Et suseia" ("Y vamos más arriba")

El crucero o cruceiro


Crucero en el municipio pontevedrés de Combarro, Galicia (España)

El crucero o cruceiro es un monumento religioso constituido por una cruz generalmente de piedra (en menor medida, los hay construidos en madera) sobre un pilar, situado en un lugar público, principalmente encrucijadas (cruces de caminos), atrios de iglesias, lugares elevados, o sobre la extremidad de hórreos, o lugares en los que antiguamente existían cultos paganos a la naturaleza.

Se trata de uno de los monumentos más característicos de Portugal y Galicia (donde se denominan cruzeiros y cruceiros, respectivamente), aunque también se puede encontrar en otros puntos de la Cornisa Cantábrica o en Castilla y León (por ejemplo, en Sepúlveda). Por herencia cultural ibérica, también son abundantes en la arquitectura colonial de Brasil. En Irlanda e Inglaterra, también es posible encontrar cruceros, sobre todo frente a lugares religiosos.

Es una obra de arte popular, mayormente esculpida en granito. Es posible remontar su origen en torno al siglo XIV, pero su mayor desarrollo se produjo en el siglo XVII. Está constituido por varios elementos:

Plataforma de una o más gradas.
Pedestal, normalmente cuadrangular, liso o con inscripciones.
Fuste (o varal), cuadrangular, octogonal o cilíndrico, liso con motivos diversos (escalera, martillo, tenazas, calaveras, serpiente, santiños (escenas del Pecado original, etc).
Capitel, de compleja y variada composición (volutas, calaveras, querubines alados, entre otras figuras).
Cruz, raramente sola, a veces con un Cristo crucificado en su cara anterior, y una imagen de la Virgen María o de algún santo en su cara posterior.

La expresión simplificada del crucero es la cruz de piedra, sola, sin nada más. Existen también los denominados «cruceros de capilla», en los cuales el capitel está sustituido por una capilla en piedra con imágenes.

Los cruceiros en el Camino


En cualquier recodo del Camino, nos vemos sorprendidos por unos estilizados hitos de piedra con un denominador común, todos están rematados por una cruz.

A estos monumentos de piedra se les conoce como "Cruceiros"; se piensa que el crucero llegó a Galicia a través del Camino de Santiago entre los siglos XI y XII, su difusión se produce a lo largo del periodo gótico, recibiendo el impulso definitivo durante el barroco, pues se convierte en un medio para ganar indulgencias, tanto para el promotor como para el constructor y para los que recen ante él.

Los cruceiros en Galicia son parte del paisaje estando totalmente integrados en él, los podemos encontrar en cruces de caminos, pueblos, cementerios y en múltiples lugares más, pues aunque en la mayoría de las ocasiones el objetivo de su construcción era obtener gracias divinas, agradecer favores, satisfacer penitencias o proteger las cosechas, también cumplía la misión de orientar a peregrinos y arrieros o señalar los límites de feligresías, propiedades o jurisdicciones, en ocasiones también cumplía una función meramente ornamental.


Es probable que el cruceiro gallego tenga su origen en Irlanda durante los S.VI y VII con motivo de la cristianización de símbolos celtas, posteriormente aparecen los sermones de piedra utilizados para educar cristianamente al pueblo, se cree que durante los S.XI y XII estas costumbres van llegando a Galicia a través del Camino de Santiago, en el que ya se les añaden las gradas utilizadas por los peregrinos para descansar, tiempo más tarde se incorpora el fuste o varal, imitando así a las cruces procesionales, momento considerado como el del nacimiento del Cruceiro, como tal.

Aunque algunos autores defienden la existencia de ejemplares románicos, que hasta el momento no se ha podido constatar, el verdadero nacimiento del Cruceiro se produce durante el periodo gótico, el ejemplar más antiguo que podemos ver en El Camino, se encuentra en Melide originario del S.XIV.

Los cruceiros constan de:
Plataforma .- Asiento de forma escalonada utilizada para descansar, algunos autores dicen que simboliza el calvario.

Pedestal .- Es la base de la columna o varal, tiene su origen en los monolitos y miliarios romanos sobre los que se colocaron las primeras cruces, en algunos pedestales se pueden ver tallados motivos con una calavera o una serpiente (símbolos de muerte y pecado) así como en otros se encuentran retablos de ánimas.

Varal .- Es la columna sobre la que se eleva la cruz, conocido también como fuste, suele ser cilíndrica u octogonal y también suelen encontrarse esculpidos diferentes símbolos, que van desde santos a calaveras, salamandras o a figuras de Adán y Eva.


Capitel .- Se encuentra encima del varal, los hay de diversas formas y estilos, frecuentemente decorados con flores o caras de querubines alados. También los hay tan humildes como el de Bon Xesús, en El Camino de Finisterre, donde el capitel es un simple canto rodado. En algunas zonas también podemos ver algún ejemplar, donde el capitel es sustituido por una especie de capilla, en la que está representada la Virgen, conocidos como cruceiros de capeliña.

Cruz .- Es la parte principal del cruceiro, representándose por una cara la crucifixión de Jesús y en la otra el dolor de María.

En algunos casos cerca de los cruceiros, se encuentra una meseta sobre la que se colocan los Santos durante las procesiones.

La columna central del Pórtico de la Gloria: Huellas de manos y coscorrones

Los peregrinos ponen su mano en la columna central, posándola en la huella profundamente marcada que han dejado millones de manos desde que, en 1188, el maestro Mateo concluyera este Pórtico de la Gloria, y que dicen que está representado en la escultura que, detrás del pórtico y mirando hacia el altar, es conocida popularmente como el Santo de los Coscorrones, donde la gente le da un cabezazo. "Dicen que es para que les insufle inteligencia", dicen allí mismo.

Ritual en la Catedral de Santiago

Una vez que el peregrino ha llegado a Santiago de Compostela, debe dirigirse a la Catedral y allí realizar un ritual que lo acredite espiritualmente como tal.

El ritual consiste en:

1. Dar un abrazo al Apóstol, ubicado en el Altar Mayor de la Catedral, en señal de respeto y agradecimiento.


2. Visitar la cripta en la que se conservan los restos del Apóstol.


3. Visitar el Pórtico de La Gloria.


4. Asistencia a la Misa del Peregrino, todos los días a las 12.00 horas.


Tras la estancia en la Catedral, y si dispone de las credenciales que justifiquen su peregrinaje, el peregrino puede solicitar en la Oficina del Peregrino, situada en la Rúa del Villar, a sólo unos metros de la Catedral, la “Compostela”, documento que certifica su peregrinaje.